Celulares Samsung: la historia de la singular familia Galaxy

Indiscutiblemente, los celulares Samsung están reputados como unos de los mejores. Y año a año, estos equipos evolucionan. En esta nota, vamos a comentar una parte de esa evolución. Mientras tanto, si querés saber qué celulares Samsung hay disponibles en el mercado, te remitimos a este sitio.

 

Generalidades sobre los celulares Samsung Galaxy

La evolución de la familia Galaxy tuvo como norte posicionar a los celulares Samsung como los primeros en términos de innovación, de diseño y, especialmente, siempre apuntaron sus cañones a mejorar la experiencia del usuario. Veamos la historia completa.

Nos remontamos al 2010. Ese año, la empresa coreana alumbró a su primer hijo apellidado Galaxy, nombrado S. Hasta entonces, el smartphone más potente.

Una vez sentado este precedente, Samsung ha mejorado las aptitudes de sus equipos, superándose modelo tras modelo. Así hasta llegar hoy en día al pequeño de la familia, el S9.

 

Samsung Galaxy S y SII, los pioneros

La irrupción del Samsung Galaxy S constituyó un hito tecnológico. No casualmente se lo consideró el equipo más potente hasta el momento.

El primer modelo tenía una touch screen de 4 pulgadas, un procesador de un núcleo de 1GHz, 512 MiB de RAM, una cámara trasera de 5 megapíxeles y cámara frontal VGA. Con una batería de 1.500mAh, y gracias a la pantalla Super AMOLED, la autonomía del equipo alcanzaba las seis horas y media en conversación y 24 días en espera.

Un año después, el gigante coreano lanzó al mercado mundial el Galaxy SII. Contaba con una pantalla más grande, mejores cámaras, batería más potente y un procesador más fuerte con dos núcleos (Dual Core).

 

Galaxy S3

Luego, en la historia evolutiva de esta especie, apareció en Samsung Galaxy S3. La gran innovación de este equipo tenía que ver con su pantalla sin precedentes, extendida hasta las 5 pulgadas y de HD.

Además, contaba ahora ya no con dos núcleos, sino con cuatro, lo cual permitió incorporar varias funcionalidades destinadas a mejorar la experiencia del usuario.

 

Más adelante, este modelo se actualizó, o sea, se mejoró todavía más: contó con modo MultiWindows, que permitía abrir más de una aplicación en simultáneo y las mostraba a la vez en pantalla. Este sería el gran precedente del actual multiárea de la familia Galaxy o también conocido como multitasking.

 

Samsung Galaxy S4, más ligero, más fino, más práctico

Este fue el primer modelo en contar con una pantalla Full HD Super AMOLED de 5 pulgadas, con 2 GB de RAM y con un procesador más potente.

Además, fueron evidentes las mejoras estéticas con una curva menor en cada vértice y un borde metálico. Asimismo, contaba con botones también metálicos de encendido y de control de volumen. Y por último, un botón home de mayor tamaño, más funcional.

 

Samsung Galaxy S5, el primero con lector de huella dactilar

Esta evolución de la familia Galaxy S se lució con una interfaz renovada, con mejores componentes y algunas novedades importantes como el lector de huella dactilar (situado en el botón de inicio).

Además, contaba con otras funciones como un monitor de ritmo cardíaco, un modo de ahorro extremo de batería que se denominó Ultra Power Saving Mode, y, en adición, resistencia al agua y al polvo.

 

Galaxy S5

Ya estamos en el 2014. El Samsung Galaxy S5 agrandó todavía más la pantalla y alcanzó las 5,1 pulgadas, y por primera vez incorporó un coprocesador con la finalidad de mejorar tanto el rendimiento como la fidelidad de colores.

 

 

Samsung Galaxy S6 y Galaxy S6 Edge, llega el Gorilla glass y la doble pantalla curva

Ahora estamos en el 2015. La novedad más esperada llegó con los Y el Galaxy S6 apareció con varias novedades, entre las que se destacaron los bordes metálicos y curvos. Se trató de uno de los hijos de Galaxy, sin dudas, más sólidos y resistentes.

Y el Galaxy S6 Edge fue el pionero en introducir lo que habrá de ser una de las características identitarias de la familia Galaxy S: la doble pantalla curva.

A su vez, las optimizaciones en el hardware incluyeron un aumento de la resolución de la pantalla de 1080p a QHD o 2K.

Por su parte, la cámara trasera seguía siendo de 16 megapíxeles, pero se introdujeron mejoras para la captura y tratamiento de las fotos, además de un estabilizador óptico. Y la cámara frontal creció hasta los 5 megapÍxeles.

 

Samsung Galaxy S7 y S7 Edge: nació el ecosistema Phone +

Este miembro heredó el diseño del Galaxy S6, pero lo superó. Además, contó con significativas actualizaciones en la cámara con sensor Dual Pixel (típico nada más ni nada menos que de las cámaras réflex), la resistencia al agua y al polvo (con certificación IP68), memoria ampliable mediante tarjetas microSD y el sistema de pagos Samsung Pay.

 

Estos equipos cuentan con lo que se llamó el ecosistema Phone +. Se trata de un conjunto de dispositivos pensados para crear y para vivir una nueva realidad: Samsung Gear Fit 2, Samsung Gear S3 (Smartwatch), Gear VR (gafas de realidad virtual) y Samsung Gear 360.

 

Galaxy S8

Los Galaxy S8 y S8+ cuentan con mejores hardware y diseño a diferencia de sus predecesores, esto incluye pantallas más grandes con una relación de aspecto mayor y curvatura en las dos versiones.

Entre las funciones más innovadoras, se encuentran el escáner de iris, el reconocimiento facial y un asistente virtual llamado Bixby.

 

Y finalmente llegamos al presente o, acaso, al futuro. Se anunció el Galaxy S9. Sin embargo, todavía no se consiguen en todo el mundo. ¿Qué nos deparará Samsung?