Eliminación de tatuajes, aspectos que debes tener en cuenta

La eliminación de tatuajes se ha consolidado como un recurso cada vez más efectivo entre todas aquellas personas que, años atrás, se habían decidido por adornar su piel con algún tipo de dibujo o elemento. No obstante, y a consecuencia del paso del tiempo, es habitual que nos sintamos atraídos por la idea de eliminarlo de nuestra piel para siempre.

Ante estas circunstancias, es clave tener bien definidos una serie de aspectos que deberás tener en cuenta antes de someterse a este tipo de tratamientos. A continuación, una selección de los principales.

La importancia de tener una expectativas realistas

Si bien es cierto que todos queremos alcanzar el mejor resultado en el menor tiempo posible, es importante no dejarnos guiar por las falsas esperanzas. No todos los equipos láser pueden garantizar la mejor solución de acuerdo a nuestras necesidades. Por esta razón, escoger una clínica profesional como BMC Biomedical que sea capaz de ofrecernos todas las herramientas necesarias para garantizarnos el mejor resultado es muy importante.

En el momento de escoger el centro en el que se vaya a llevar a cabo la eliminación de tatuajes debemos tener la seguridad de que cuanta mayor sea la formación y la experiencia, mayor capacidad tendremos para asegurar los mejores resultados.

Una sola sesión no es suficiente

Pese a que todos nos encantaría que con una única sesión fuéramos capaces de recuperar el estado original de nuestra piel, la realidad es que esto no es habitual. Si bien es cierto que el número de sesiones requeridas se determinarán en la consulta inicial, éstas irán cambiando hasta adaptarse a la evolución de todo el proceso.

En algunos casos, con dos o tres sesiones es suficiente. En otros, debemos ampliar el número hasta alcanzar las 10 o las 12 sesiones. Siempre dependiendo de cuáles son las características del tatuaje que queremos eliminar y del comportamiento que presenta nuestra piel.

El tiempo intermedio entre sesiones

El primer elemento que debemos interiorizar es que es necesario respetar un tiempo entre sesiones para poder obtener el mejor resultado. Por ello, y como consecuencia de los daños que sufre la piel en el momento de realizar el tratamiento, el tiempo de inactividad es fundamental para evitar aspectos tales como la irritación de la piel o el hecho de trabajar sobre heridas abiertas.

Por norma general, el tiempo necesario entre sesiones se sitúa en torno a las cuatro o seis sesiones. No obstante, y al igual que ocurría en el anterior caso, la cantidad de tiempo estará determinada por una gran cantidad de elementos.

La zona del tatuaje, un elemento clave

Por último, conviene señalar lo relacionado con la zona en la que se encuentra el tatuaje. Ésta es determinante para poder definir el tiempo de borrado necesario. En la mayoría de los casos, el desvanecimiento del tatuaje es mucho más lento en aquellas piezas que se encuentran situadas en los brazos o en las piernas. Como consecuencia de que el riego sanguíneo es menor, estando situadas mucho más lejos del corazón.

Cuanto mayor sea la proximidad con nuestro corazón, mayor es la circulación. Y, por tanto, mejores resultados se pueden obtener. Este es el motivo por el que borrar determinados tatuajes que se encuentran en zonas como en el tobillo resulta tan complejo de llevar a cabo.

La eliminación de tatuajes se ha consolidado como una tendencia cada vez más en auge entre un amplio número de personas. Escoger un buen especialistas y una clínica profesional serán dos elementos clave para poder alcanzar el mejor resultado posible en nuestra sesión.